
Para el Gobierno del Presidente Gustavo Petro, la esencia de la política pública en educación integral y de calidad, significa una alternativa real, para poder disfrutar de un futuro de oportunidades para todos. Su propuesta definida en el PND, incluye cuatro pilares, que van desde la educación inicial hasta la universitaria. En éste documento que les presentamos se consolida la información del excelente trabajo, que durante tres años, ha venido realizando el gobierno. La información fue suministrada por el Ministerio de Educación, en el documento.
“Logros alcanzados por el actual gobierno en materia de educación”.
La educación es pilar estratégico del proyecto de Paz Total, porque transforma las condiciones estructurales que sostienen la desigualdad y la violencia. Desde la formación integral, la escuela se convierte en un espacio de ciudadanía, diálogo y construcción colectiva. En primera infancia, la universalización de la educación inicial contribuye a cerrar brechas históricas, garantizar igualdad desde la cuna y fortalecer a las familias y comunidades en territorios rurales y víctimas del conflicto. En básica y media, la estrategia CRESE forma estudiantes con capacidades socioemocionales, habilidades para la acción climática, ciudadanía crítica, educación antirracista, memoria histórica y reconciliación. La escuela es un espacio protector, especialmente en territorios afectados por la violencia, donde brinda seguridad, acompañamiento psicosocial y estabilidad comunitaria. Con presencia en 1.066 municipios, incluidos 303 ZOMAC y 165 PDET, la política educativa impulsa la construcción de tejido social, el arraigo territorial, la generación de oportunidades económicas y culturales, y la creación de trayectorias educativas que rompen ciclos de pobreza y exclusión.
Educación inicial
Colombia avanza hacia la universalización de la educación inicial en el marco de la Atención Integral, pasando de 1,9 a 2,7 millones de niñas y niños de 0 a 5 años atendidos. Este esfuerzo incluye la creación de 5.562 cargos de preescolar para el año 2025, manteniendo una matrícula oficial actual de 595.434 niños. La estrategia se ha enfocado en garantizar la oferta y el acceso oportuno al segundo ciclo de la educación inicial, priorizando territorios rurales y rurales dispersos, comunidades étnicas, campesinas y municipios afectados por la violencia. El Registro Único de Prestadores de Educación Inicial -RUPEI- cuenta con 7.120 prestadores.
En materia de calidad, se han formado 3.134 docentes entre 2024 y 2025 entregado 10.008 kits pedagógicos y 4.826 colecciones de literatura infantil. También se han fortalecido 57 colectivos pedagógicos y se han celebrado 30 convenios con 18 autoridades étnicas. La implementación de la estrategia educativa Pertinente: educación inicial rural itinerante atiende a 6.361 niñas y niños en zonas dispersas. El Sistema de Seguimiento al Desarrollo Integral (SSDI), pionero en Latinoamérica, permite el seguimiento nominal al desarrollo infantil. La implementación de la estrategia clave “Primera Infancia Feliz y Protegida” se consolidó como parte de la ampliación sostenible de la oferta.

Educación básica y media
El avance fundamental es la consolidación de la política de Formación Integral, con presencia en 5.131 establecimientos educativos de 964 municipios, acompañada por el Programa de Educación Integral (PTAFI 3.0), el cual incluye la incorporación de docentes de aula en artes y educación física. La estrategia de jornada ampliada beneficia hoy a 1.779.912 estudiantes, equivalente al 25,88 % de la matrícula oficial.
En calidad, se ha brindado acompañamiento a 9.668 directivos y la participación de 495.816 estudiantes en centros de interés en arte, cultura, deporte, ciencia, lenguas, ciudadanía y educación CRESE. La educación CRESE llega a 5.000 establecimientos, con 2.351 proyectos escolares financiados y dotaciones bibliográficas para más de 1.500 sedes.
El país avanzó en la actualización curricular, con más de 2.600 actores educativos en 32 encuentros y la aplicación de la prueba “Quiero ser, quiero saber”, traducida por primera vez a cuatro lenguas nativas y a la Lengua de Señas Colombiana, con un total de 588.910 estudiantes en la primera aplicación y 590.797 en la segunda.
En educación media, los Sistemas de Educación Media y Superior (SIMES) han permitido reorganizar la oferta con 492 cargos temporales nombrados, 585 viabilizados, ampliación de grados en 271 sedes y fortalecimiento pedagógico en 978 sedes. Más de 3.684 docentes se han formado en Proyectos Pedagógicos Productivos (PPP) y 49.661 estudiantes han fortalecido sus trayectorias vitales. La educación media técnica con énfasis agropecuario, étnico y campesino ha beneficiado a 75 sedes en 11 territorios, con inversiones por $7.468 millones, dotaciones especializadas y formación para 340 docentes, impactando a 1.500 estudiantes y 500 miembros de comunidades. Se promovieron políticas de acceso, reingreso, permanencia y tránsito efectivo a lo largo de todas las trayectorias educativas.

Formación docente
En este periodo, se ha brindado acompañamiento a 110.371 docentes en el marco de la Formación Integral. Además, en formación continua, se desarrollaron seis convocatorias, se consolidaron 60 planes territoriales, se fortaleció la supervisión de convenios y se adjudicaron 4.016 becas de maestría entre 2025-1 y 2025-2, con proyección de 1.483 becas adicionales.
Gestión institucional y territorial
El logro fundamental es el Fortalecimiento de las capacidades para la gestión institucional y comunitaria – popular en 37 Entidades Territoriales Certificadas (ETC) y 211 municipios, con prioridad en los territorios PDET y afectados por el conflicto armado, mejorando la gestión del talento humano y los recursos esenciales para reducir la desigualdad y garantizar el acceso y la permanencia.
En ruralidad y PDET, la estrategia de fortalecimiento de capacidades avanza en 37 ETC y más de 200 municipios, fortaleciendo la planeación, la permanencia escolar, la formulación de proyectos, las fuentes de financiación y las Comunidades de Saber y Práctica (COMSAP).
En gestión del talento humano, el país avanza en la ampliación sostenible de la planta docente, fundamental para garantizar continuidad en estrategias como PTAFI 3.0, SIMES, Primera Infancia Feliz y Protegida y la ampliación de la jornada.
Educación superior
Durante el Gobierno del Cambio, la educación se asumió por primera vez como un eje estratégico de justicia social, equidad territorial y transformación estructural del país. Bajo el principio de que la educación es un derecho y no un servicio, se adelantó un conjunto coherente de reformas, inversiones e innovaciones que hoy configuran la mayor expansión del sistema educativo colombiano en décadas. Los avances alcanzados entre 2022 y 2025 evidencian una política pública integral que articula financiación estructural, gratuidad, expansión territorial, infraestructura, bienestar, continuidad educativa y acompañamiento integral a los estudiantes, en plena sintonía con los mandatos del Plan Nacional de Desarrollo Colombia Potencia Mundial de la Vida.
Financiación: mayor incremento en más de una década
En materia de financiación, la educación superior pública ha sido fortalecida como nunca. El presupuesto del sector pasó de $49,7 billones en 2022 a $79,2 billones en 2025, mientras que el presupuesto específico para educación superior creció 35,8%, al pasar de $8,3 billones en 2022 a $11,2 billones en 2025, el mayor incremento en más de una década. Entre 2023 y 2025 se adicionaron $4,22 billones para potenciar las capacidades de las instituciones públicas. Este salto presupuestal permitió consolidar la senda de financiación progresiva prevista en el PND y avanzar hacia un esquema estable y sostenible para el sistema público, reforzado por la aprobación en plenaria del Senado del proyecto de ley de financiación estructural de las universidades públicas y por el aumento histórico de la base presupuestal del sector, que garantiza recursos permanentes y no dependientes de decisiones anuales.

Ilustración 1. Presupuesto total de educación superior 2011–2025 (cifras constantes de 2025)
Gratuidad: la cobertura más amplia de la historia
Como consecuencia directa de este fortalecimiento financiero, la Política de Gratuidad alcanzó su mayor cobertura histórica. Hoy, el 97% de los estudiantes matriculados en instituciones públicas estudian sin pagar matrícula, beneficiando cada semestre a más de 907.000 jóvenes. A corte del 30 de octubre de 2025, el 94% de toda la matrícula de pregrado en el sector oficial está cubierta por gratuidad, con una participación creciente de estudiantes indígenas, afrodescendientes, Rrom, víctimas del conflicto, mujeres, rurales y PDET. Estos resultados demuestran que la gratuidad se consolidó como la estrategia más amplia y equitativa de acceso en la historia del país y como una política con sostenibilidad técnica y trazabilidad que permite su permanencia en el largo plazo.
Crecimiento histórico de matrícula y cobertura
En paralelo, el país logró un avance sin precedentes: superar por primera vez los 2,55 millones de estudiantes matriculados en educación superior y alcanzar una cobertura del 57,53%, la más alta registrada. Este crecimiento no solo responde a la gratuidad, sino también a la creación de más de 245.000 nuevos cupos en tres años, la expansión territorial, los sistemas integrados de educación media y superior y el fortalecimiento continuo de la oferta pública en territorios históricamente excluidos.
Territorialización y expansión: el PIC como la estrategia más grande en la historia del país
Uno de los hitos más relevantes de este Gobierno ha sido la territorialización de la educación superior. A través del Plan de Infraestructura y Cobertura (PIC) se puso en marcha la estrategia de expansión más amplia de la historia del país. Entre 2023 y 2024, el PIC permitió la creación de 72.418 cupos y proyecta 85.537 adicionales para 2025–2026, alcanzando 157.955 cupos nuevos en total y llegando a 170 municipios priorizados por baja TTI, ruralidad, dispersión, frontera o condición PDET. Gracias a PIC–OT y PIC–ET, más de 500 colegios en más de 200 municipios abrieron programas de educación superior, permitiendo que miles de jóvenes estudien sin abandonar sus territorios.

Ilustración 2. Mapa PIC y metas de nuevos estudiantes por región (2023–2025)
Gracias a estas estrategias, territorios históricamente excluidos como la Alta Guajira, el Ariari, Saravena, la Sierra Nevada de Santa Marta, el Cañón del Micay, El Tarra (Catatumbo) y Simití (Sur de Bolívar) cuentan hoy por primera vez con oferta estable presencial o combinada de instituciones públicas de educación superior. En estos lugares se han estructurado sistemas integrados media–superior que garantizan continuidad educativa y tránsito efectivo: nuevos grados en Tibú, 100 estudiantes cursando educación superior en El Plateado (Cauca), más de 1.200 cupos en la Sierra Nevada, 1.000 en el Ariari, 850 en la Alta Guajira y 120 en Saravena, entre otros hitos.
Infraestructura: el mayor programa ejecutado en educación superior
Este esfuerzo territorial se complementa con el programa de infraestructura más grande jamás ejecutado en educación superior. Con una inversión total de $1,9 billones, el Gobierno financia 129 proyectos ubicados principalmente en zonas rurales, dispersas, PDET, ZOMAC y de frontera, orientados a la construcción de aulas, laboratorios, bibliotecas, sedes universitarias, dotación tecnológica, espacios de bienestar y ambientes de aprendizaje. Esta apuesta se articula con el Plan Nacional de Espacios Educativos como Centros de Vida Comunitaria, que promueve infraestructura de uso educativo, cultural y comunitario, con impacto de largo plazo.

Ilustración 3. Mapa de inversión actual en infraestructura
La distribución territorial de estos proyectos puede observarse en el Mapa de inversión actual en infraestructura para educación superior, que muestra la magnitud de los recursos asignados por municipio. El mapa evidencia inversiones superiores a los $100.000 millones en zonas como el Caribe, el Pacífico, el Sur del país y el Eje Cafetero; montos entre los $20.000 y $100.000 millones en departamentos como Meta, Córdoba, Magdalena, Cauca, Nariño y Antioquia; e intervenciones menores, aunque estratégicas, en municipios rurales y dispersos en Guaviare, Caquetá, Chocó, Arauca y Norte de Santander. La gráfica confirma que la expansión de infraestructura no se concentra en capitales, sino que se despliega hacia territorios históricamente excluidos.
A corte de octubre de 2025, se registran avances significativos. A través de Findeter, se ejecutan 27 proyectos, equivalentes a 36 intervenciones, financiadas en las vigencias 2023 y 2024 por $571.000 millones. Paralelamente, el Ministerio de Educación Nacional adelanta 34 proyectos adicionales mediante transferencias, que superan los $726.000 millones entre las vigencias 2023, 2024, 2025 y 2026. A esto se suma un proyecto financiado con recursos del Fondo de Fomento de Competencias por $16.000 millones, además del acompañamiento del FFIE y otras fuentes complementarias que apoyan obras menores y mejoramientos.
El 17 de junio de 2025, se suscribió el Contrato CO1.PCCNTR.7957998, que permite la estructuración de 21 nuevos proyectos adicionales a nivel nacional en alianza con la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco, ampliando la cartera de iniciativas estratégicas para las vigencias futuras. Asimismo, se han entregado ya siete proyectos financiados con recursos de la Nación, entre ellos intervenciones en la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad del Valle, la Universidad Industrial de Santander, el Colegio Mayor de Cundinamarca, la sede Multicampus en Cali y la Universidad de Cundinamarca. Por su parte, Findeter ha finalizado ocho proyectos adicionales en la Universidad del Tolima (Chaparral y Mariquita), la IU Digital de Antioquia, la Universidad de Nariño en Tumaco y el Colegio Mayor del Cauca, entre otros.
Estos avances confirman que la estrategia de infraestructura del Gobierno del Cambio es la más robusta y territorialmente inclusiva implementada en la historia reciente del país. No solo fortalece el modelo multicampus y expande la capacidad de las instituciones públicas, sino que también consolida condiciones reales de acceso, permanencia y bienestar estudiantil, alineadas con los principios de equidad territorial del Plan Nacional de Desarrollo.
Tránsito inmediato, permanencia e inclusión
El Programa de Tránsito Inmediato a la Educación Superior (PTIES) se consolidó como una estrategia clave para el acceso oportuno y el fortalecimiento de trayectorias educativas en los territorios priorizados. A octubre de 2025, el programa interviene 72 Instituciones de Educación Media en 72 municipios priorizados, beneficiando a 22.700 estudiantes mediante acciones de nivelación en matemáticas y lenguaje, fortalecimiento socioemocional, orientación vocacional y experiencias de inmersión universitaria.
Su enfoque diferencial prioriza a estudiantes de grados 10° y 11°, así como a bachilleres de 17 a 21 años, con posibilidad de ampliar la cobertura hasta los 28 años según disponibilidad de cupos. El programa articula acompañamiento académico, psicosocial y vocacional, e incorpora acuerdos interinstitucionales entre IEM, IES y entidades territoriales que garantizan espacios, logística y operación.
Con una inversión estimada de aproximadamente 800 millones de pesos por municipio, PTIES financia materiales, nivelación, orientación vocacional, logística, campamentos y acciones de bienestar, convirtiéndose en uno de los instrumentos centrales del Gobierno para reducir brechas territoriales, fortalecer el tránsito educativo y promover el acceso temprano y sostenible a la educación superior.

Educación Superior en tu Colegio: continuidad educativa en los territorios
La estrategia Educación Superior en tu Colegio se consolidó durante el Gobierno del Cambio como una de las apuestas más transformadoras para garantizar el tránsito efectivo entre media y superior, llevando la universidad directamente a los territorios y permitiendo que los estudiantes de grados 10° y 11° cursen asignaturas o programas completos de educación superior sin salir de su colegio.

Ilustración 4.
Este esfuerzo ha tenido una expansión acelerada. En 2023, la estrategia llegó a 15 departamentos, 42 municipios y 202 colegios, beneficiando a 8.221 estudiantes con 59 programas ofrecidos por 13 instituciones públicas. En 2024, su alcance ascendió a 21 departamentos, 97 municipios y 336 colegios, beneficiando a 19.078 estudiantes y ampliando la oferta a 23 instituciones con 59 programas. Para 2025, Educación Superior en tu Colegio alcanzará su mayor despliegue territorial histórico, llegando a 32 departamentos, 200 municipios, 500 colegios, 52 IES públicas y 250 programas, con una proyección de 35.000 jóvenes beneficiados. Esta expansión incorpora por primera vez municipios en zonas rurales profundas, PDET, ZOMAC y de difícil acceso, alineándose plenamente con las metas del PIC y del Plan Nacional de Desarrollo. El impacto territorial de la estrategia ya es visible en las regiones más golpeadas por la desigualdad y la violencia. En El Plateado, en el Cañón del Micay, 100 estudiantes cursan educación superior con la IU Digital de Antioquia; en Saravena (Arauca), 120 jóvenes estudian con la Universidad Industrial de Santander y el ISER; en la Alta Guajira, 850 estudiantes acceden a formación superior desde 2025 gracias al INFOTEP San Juan, la Universidad del Magdalena y la Universidad de La Guajira; en el Ariari (Meta), 1.000 estudiantes cursan programas ofrecidos por el INTEP de Roldanillo, el Tecnológico de Antioquia y la UNAD; y en la Sierra Nevada de Santa Marta, más de 1.200 cupos permiten que jóvenes indígenas y rurales accedan a la educación superior mediante la Universidad del Magdalena, la IU Digital de Antioquia, la Institución Universitaria de Santa Marta y la Institución Universitaria del Caribe.
La estrategia ha permitido resignificar el currículo de 10° y 11°, integrando competencias de educación media y superior, fortaleciendo habilidades socioemocionales, orientación vocacional y capacidades académicas claves para el tránsito educativo. Este cambio curricular, articulado con los sistemas integrados media–superior y con el PIC, asegura trayectorias educativas completas y eleva la tasa de tránsito inmediato en los territorios priorizados.
Hoy, 55 instituciones públicas de educación superior participan activamente en la estrategia, llevando programas de calidad a zonas donde nunca había existido presencia universitaria. Finalmente, el proceso de institucionalización nacional de Educación Superior en tu Colegio permite proyectarla como una política de Estado, garantizando su sostenibilidad y continuidad más allá del actual gobierno, y contribuyendo directamente al objetivo de ampliar cobertura, asegurar permanencia y avanzar hacia la igualdad territorial en el acceso a la educación superior.

Creación de universidades propias indígenas, afrocolombianas, raizales y campesinas
Por primera vez, el país avanzó de manera decidida en la creación de instituciones de educación superior propias de los pueblos indígenas, negros, afrocolombianos, raizales, palenqueros y campesinos, cumpliendo los mandatos del Plan Nacional de Desarrollo, el SEIP y los acuerdos de consulta previa.
Entre 2023 y 2025 se desarrollaron estudios de prefactibilidad y factibilidad, documentos maestros y procesos de acompañamiento para instituciones como la Universidad de los Pastos y Quillasingas, la Universidad Nacional Kinsia Yetarauai (ONIC), la Universidad de la Amazonía – OPIAC, Ala Kusrei Ya Misak Universidad (AKYMU), la Universidad Propia Afrocolombiana, Raizal y Palenquera, la Universidad del Wayuu, la Universidad del Catatumbo y la Universidad del Macizo Colombiano, entre otras.
Estos procesos incluyen misiones institucionales, modelos educativos propios, diagnósticos territoriales, estudios de factibilidad, acompañamiento técnico, proyección de documentos maestros y diseños curriculares, todos orientados a fortalecer la autonomía educativa, la pervivencia cultural y los sistemas de conocimiento ancestrales.
Se trata de un avance estructural sin precedentes que sienta las bases para un sistema de educación superior intercultural, diverso, territorializado y antirracista, en cumplimiento del SEIP (Decreto 481 de 2025), del PND y del Acuerdo Final de Paz.

Elefantes blancos
El MEN ha invertido más de $575.000 millones de pesos en todo el país para garantizar rescatar y poner en funcionamiento 73 instituciones educativas que permanecían inconclusas o abandonadas —algunas desde hace más de 10 años— y así garantizar espacios dignos, seguros y modernos donde más de 42.000 niños, niñas y jóvenes hoy pueden estudiar.
Estas obras hacen parte del proceso de recuperación impulsado por el Ministerio de Educación Nacional a través del Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE), que desde 2022 priorizó la reanudación de proyectos paralizados en gobiernos anteriores.
En la actual administración, el Ministerio consolidó un plan técnico y financiero que permitió terminar, reasignar o reactivar proyectos en Magdalena, Bolívar, Córdoba, Chocó, Boyacá, Valle del Cauca, Antioquia, Tolima, Caldas y Cauca.
De estas 73 obras que estaban quietas o que presentaban problemas por abandono del contratista, 39 fueron reactivadas, contratadas y terminadas completamente, mientras que las otras 34 están ya en proceso de reactivación por parte del FFIE.
De las 39 obras reactivadas y terminadas por el FFIE, estas 24 fueron iniciadas y abandonadas entre los años 2016 y 2018.
Por otro lado, estas otras quince obras reactivadas y terminadas habían sido iniciadas y abandonadas entre los años 2009 y 2013 y fueron asignadas por el Gobierno Nacional al FFIE para su terminación.
Finalmente el fondo de infraestructura Educativa del Ministerio de educación tiene actualmente bajo su responsabilidad 34 proyectos adicionales que están en proceso de reactivación, algunos de las cuales incluso ya están en obra, estos proyectos junto a los 39 ya terminados suman un total de 73 colegios salvados gracias al Gobierno del Cambio.

Elefantes blancos en educación superior
En Tumaco, el Ministerio de Educación asumió el reto de salvar el desastre dejado desde 2021 con el proyecto del Campus Tumaco-Pacífico de la Universidad Nacional, que había quedado sin financiación tras el retiro de un cooperante internacional. Gracias a la decisión del Gobierno del Cambio, la obra avanza con una inversión total de $61.006 millones, de los cuales el Ministerio aporta $34.036 millones (55 %) y la Universidad Nacional $26.969 millones. La Fase I beneficiará a 1.115 estudiantes y la Fase II sumará 885 más, consolidando la presencia universitaria en el Pacífico nariñense.
En el Chocó, otro símbolo del abandono —la sede universitaria de la Universidad Tecnológica del Chocó (UTCH) en Istmina Genoveva— había quedado suspendida desde 2012, doce años después, el Gobierno del Cambio concertó una nueva inversión de más de $5.000 millones para la construcción del área de bienestar, que complementa la rehabilitación de los bloques de aulas que adelanta la universidad y con esto la reactivación del proyecto, garantizando que la juventud de Istmina cuente, por fin, con una sede universitaria que le abra las puertas al conocimiento y al desarrollo regional.





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